Aún cuando su profesión es la de arquitecto, Ricardo Santos dejó de ejercerla hace ya muchos años, para dedicarse a los vinos. La Bodega Norton era propiedad de la familia, y a su regreso de los Estados Unidos donde hizo sus estudios y parte de su actividad profesional, se fue entusiasmando con los vinos, se radicó en Mendoza con su familia y siguió adelante con ellos: disfrutándolos y produciéndolos.
En el año 1989 la bodega Norton fue vendida y al poco tiempo Ricardo y su familia compraron un viñedo en Russell, Maipú, Mendoza. 
La decisión de ampliar el emprendimiento produciendo vinos de alta calidad a partir de las uvas Malbec, de este viñedo, fue hecha con parte de su familia: su mujer Estela y dos de sus hijos:
el ingeniero agrónomo Patricio Santos y el Ingeniero Pedro Santos.El resultado final sería:
                                                       “El Malbec de Ricardo Santos”. 
La primera cosecha con esta marca fue la de 1995. El vino de la cosecha 1996 no convenció y no se comercializó con la nueva marca.
El vino de 1997 fue realmente el iniciador de la estructura comercial, con exportaciones y la introducción en la Argentina en los mejores restaurantes y vinotecas.
Ricardo ha venido trabajando con el Malbec desde hace ya mucho tiempo.
En la bodega Norton, comenzó desarrollando un varietal que, producto de la cosecha 1971, fue el primero en ser exportado como tal a Estados Unidos, con muy buena recepción por parte de los consumidores. El vino tenía entonces (1972) un año de añejamiento, por lo que el concepto moderno de vinos del nuevo mundo lo entendió hace ya más de 30 años.
Hace poco tiempo decidieron completar la línea de productos con el lanzamiento de variedades seleccionadas por Ricardo: Semillón, Cabernet Sauvignon, El Gran Malbec, y su nueva variedad, de solución ruborizada de Semillon/Malbec llamado “Trampa”.
El lema de la bodega es: “El mejor vino es el que está entre ceja y ceja y que producirás con la próxima vendimia”.